Crear, sentir, brillar, vivir.
Hoy la danza sonríe,
y nosotros también.
Hoy pongo punto y aparte a esta historia,
Malditos recuerdos que aparecen en momentos equilibrados. Aquella mañana, una de tantas, me dijiste que habías soñado conmigo, aunque con la típica excusa de que no recordabas el qué. En ese momento pensé que mentías, y simplemente por alguna débil razón no querías contármelo. Ahora creo que luchabas contra tu subconsciente, que no querías admitir el día a día, y que él en sueños te ganó, en sueños y fuera de ellos, aunque tú, como siempre tan cabezota, no quisiste reconocértelo a ti mismo, y mucho menos reconocérmelo a mi. Sí, esto se sale de mi equilibrio, se desborda por todos lados, pero teniendote a ti, ¿a quien le importa el equilibrio?